Los packaging de los productos a la venta en las tiendas, alineados en los estantes, compiten intensamente por captar la atención de los consumidores. Si en pocos instantes consigues despertar el interés de los posibles compradores, realmente puedes marcar la diferencia en términos de ventas: de hecho, los consumidores solo dedican 15 segundos a observar los artículos en un estante (Fuente: Nielsen). ¡Tienes muy poco tiempo para convencerlos de comprar!

Pero, ¿cómo puedes captar la atención del potencial cliente y diseñar un packaging que supera a la competencia? Para lograrlo, prueba a aplicar los siguientes consejos:

1. Sorprende a primera vista

Si realmente quieres destacar, debes utilizar una combinación de forma, diseño y colores inusual, capaz de diferenciarse de la competencia y sobresalir entre la multitud. Utiliza formas poco comunes o colores originales y analiza los demás productos presentes en el estante para encontrar la mejor combinación.

Si en tu proyecto gráfico incluyes imágenes de personas o personajes ficticios, considera los resultados de un estudio de la Cornell University de Nueva York. La investigación demuestra que representar personas o personajes que miran directamente a los ojos del cliente aumenta el engagement, creando una conexión emocional con la marca y una mayor sensación de credibilidad.

Las dos variantes del packaging de cereales Trix utilizadas en el experimento de la Cornell University. Versión A a la izquierda y Versión B a la derecha.

La prueba se realizó mostrando dos versiones de una caja de cereales que difieren solo en un aspecto: el conejo representado en el packaging mira directamente a los ojos en la versión A, mientras que en la versión B mira hacia abajo.

El personaje representado en las cajas que establece contacto visual con el consumidor (adulto o niño, según el target) puede utilizarse como herramienta de venta para influir en la decisión de compra y fomentar la fidelidad a la marca.

2. Destaca los puntos fuertes del producto

Analiza cuáles son los verdaderos puntos fuertes del producto, el valor añadido frente a la competencia y las razones por las que una persona debería elegirlo. Si consigues comunicar estos elementos de unicidad a través del packaging, motivarás a los potenciales clientes a añadir la caja al carrito.

3. Crea un packaging funcional

Muchas personas prestan atención al papel del packaging en relación con el producto. Si necesitas diseñar una caja que favorezca aspectos como la dosificación, la conservación, el consumo o un uso prolongado del producto, ¡destácalo también en el envase!
(Por ejemplo, una caja “abre y cierra”, es decir, un packaging que puede abrirse y cerrarse varias veces según el uso del producto contenido).

4. Usa una tipografía legible

Utiliza una tipografía claramente legible para facilitar la lectura y mantén un buen equilibrio entre texto e imágenes. La comunicación textual debe ser esencial: ¿has visto alguna vez packaging de marcas famosas con textos interminables?

5. Muestra el producto

Si tu producto tiene un aspecto especialmente atractivo, puedes aplicar una ventana para mostrar el contenido de la caja (por ejemplo, si estás creando un envase para pasta artesanal, galletas, etc.).

Ejemplo de packaging que utiliza la ventana para mostrar el producto en su interior.

6. Involucra todos los sentidos

¿Sabías que existen papeles perfumados que, al frotarlos, liberan aromas intensos? ¿Y que hay papeles con efectos táctiles especiales? Por ejemplo: efecto “piel de melocotón”, brillante, rugoso, mate, drip-off (combinación de brillante y mate), relieves, termoimpresión, etc.

Este tipo de tratamientos y acabados sorprenden y atraen al consumidor, aumentando la atención hacia tu packaging y transmitiendo un mayor valor frente a la competencia.

Ejemplo de acabado en termoimpresión.

7. Genera confianza en el cliente

Incluye toda la información útil para transmitir confianza sobre la calidad del producto, especialmente si trabajas con una marca nueva o poco conocida.

¿La empresa cuenta con certificaciones o reconocimientos? ¿Dispone de análisis de laboratorio que avalan características específicas del producto? ¿El producto es libre de alérgenos o apto para dietas específicas (por ejemplo, sin gluten o kosher)? Si la respuesta es sí, destaca estos aspectos: ayudarán a comunicar calidad y valor al cliente.

8. Muestra el lado “green”

La sostenibilidad ambiental es un tema cada vez más relevante. Si el packaging o el producto tienen características respetuosas con el medio ambiente, indícalo claramente en la caja.

Por ejemplo: certificaciones ambientales, uso de energías renovables en el proceso productivo o materiales reciclados.

En conclusión…

La caja suele ser el primer elemento de comunicación que influye en la decisión del consumidor. De hecho, el packaging se ve antes incluso de poder tocar o analizar el producto.

¿Podemos afirmar entonces que, en este caso, “el hábito sí hace al monje”?