Con motivo del Día Mundial de las Abejas, hemos hablado con las fundadoras de Little Bee Fresh, una marca alemana que ha convertido la cera de abeja y la lucha contra el plástico en su misión. Una conversación sobre sostenibilidad, identidad visual y el papel del packaging en un proyecto que pone la naturaleza en el centro.
El 20 de mayo se celebra el Día Mundial de las Abejas, una fecha instituida por las Naciones Unidas para llamar la atención sobre el papel crucial de los polinizadores para los ecosistemas y la seguridad alimentaria. Para nosotros en Packly, también es la ocasión para contar una historia en la que abejas, sostenibilidad y packaging se entrelazan de forma natural.
Little Bee Fresh es una marca fundada a orillas del lago de Constanza por Angelika y Rosemarie, madre e hija, apicultoras y emprendedoras. De su manufactura artesanal salen envoltorios y bolsas de cera de abeja ecológica, productos de la colmena y soluciones zero waste para el hogar, todos hechos a mano con materias primas bio certificadas procedentes de Alemania y Austria. Un proyecto nacido de la pasión por las abejas y que ha crecido con la conciencia de que también la conservación diaria de los alimentos puede ser más natural y responsable.
Hemos hablado con ellas sobre cómo nació la marca, qué significa realmente poner a las abejas en el centro de las decisiones empresariales y cómo el packaging se convierte en el punto de encuentro entre valores, diseño y experiencia del cliente.
Orígenes y mundo de las abejas
Little Bee Fresh nace del encuentro entre la apicultura y la lucha contra el plástico. ¿Cómo se produjo concretamente el paso de “madre e hija apicultoras a orillas del lago de Constanza” a una marca con manufactura propia y un catálogo en continua expansión?
Nuestra historia empezó de una forma muy sencilla, con nuestra apicultura a orillas del lago de Constanza. Somos madre e hija y ambas venimos de una familia de apicultores: mi abuelo ya tenía abejas, y este conocimiento se ha transmitido de generación en generación. Al mismo tiempo, nos preguntábamos cada vez más a menudo por qué, para la conservación de los alimentos, existían casi exclusivamente soluciones de plástico.
En un momento dado redescubrimos antiguas recetas familiares para hacer que el tejido fuera resistente y moldeable con cera de abeja. Así nacieron nuestros primeros envoltorios de cera de abeja, completamente hechos a mano. La demanda creció rápidamente, porque muchas personas, exactamente como nosotras, buscaban una alternativa natural y plastic-free.
Hoy seguimos produciendo en nuestra manufactura y desarrollamos nuestro surtido paso a paso, manteniéndonos fieles a nuestros orígenes: crear productos naturales, duraderos y útiles en la vida cotidiana, transmitiendo al mismo tiempo nuestra pasión por el mundo de las abejas.

El papel de las abejas en la marca
Las abejas no están solo en vuestro nombre: practicáis una apicultura respetuosa según los principios de Mellifera e.V. y donáis prados floridos y colmenas a familias de Nepal. ¿Qué peso tiene el bienestar de las abejas en las decisiones de negocio diarias, desde la elección de las materias primas hasta el packaging?
El bienestar de las abejas no es una idea de marketing, sino la base de todo lo que hacemos. Sin abejas sanas no existirían ni nuestra apicultura ni nuestros productos.
Por eso, en cada decisión intentamos trabajar lo máximo posible en armonía con la naturaleza. Todo empieza con nuestra apicultura respetuosa y llega hasta la elección de las materias primas, el packaging y los envíos. Intentamos utilizar los recursos de manera consciente y trabajar de la forma más local posible.
Para nosotras es importante que la sostenibilidad no sea solo una frase escrita en el producto, sino algo que se viva de verdad. Esto incluye también asumir responsabilidades más allá de nuestra propia apicultura, por ejemplo mediante prados floridos o proyectos como el apoyo a familias de Nepal con sus propias colmenas.
Sostenibilidad concreta a lo largo de la cadena
Materias primas bio certificadas procedentes de Alemania y Austria, cadena corta, envíos plastic-free. ¿Cuáles han sido las decisiones más difíciles para mantener esta coherencia y en qué ocasiones habéis tenido que aceptar compromisos?
El camino más sencillo a menudo no es el más sostenible. Sobre todo como pequeña empresa, te encuentras constantemente ante decisiones para las que existirían soluciones más baratas o más rápidas.
El mayor reto ha sido mantener la coherencia apostando por la calidad, la regionalidad y las cadenas cortas de las materias primas. Muchos materiales habrían sido mucho más baratos si se hubieran comprado en el extranjero. Sin embargo, entendimos enseguida que ese no era nuestro camino.
Un buen ejemplo es el uso del papel de hierba para el envasado de nuestros envoltorios de cera de abeja. Fuimos una de las primeras empresas en apostar por este material. Desde el principio nos entusiasmó el hecho de que su producción requiera mucha menos agua y no implique la tala de árboles. Al mismo tiempo, el papel de hierba tiene una textura y una estética muy particulares, aspectos que, para mí como diseñadora gráfica, son fundamentales para la experiencia de producto.
Por desgracia, el papel de hierba es bastante más caro que el papel tradicional, lo que lo hace económicamente difícil de gestionar para muchos productores. En los últimos años hemos visto proveedores salir del mercado o cambiar de dirección porque la demanda seguía siendo demasiado baja. Es una pena, porque creemos que materiales como estos merecen un apoyo mayor.
Naturalmente, también existen límites y ámbitos en los que hay que aceptar compromisos. No todos los packagings ni todos los pasos productivos pueden resolverse hoy de forma perfecta. Pero siempre buscamos la solución más sostenible que, al mismo tiempo, funcione en el día a día y esté a la altura de nuestros estándares de calidad. Elegimos Packly para nuestros envases de cartoncillo compacto porque combina un enfoque ecosostenible con flexibilidad productiva a costes competitivos.

El packaging como extensión de los valores
Ya utilizáis papel de hierba y fajas de papel para envasar vuestros productos. ¿Qué importancia tiene para vosotras que el packaging esté a la altura de lo que contiene, no solo en términos de sostenibilidad, sino también de experiencia para el cliente final?
Para nosotras, el packaging es una parte importante de la experiencia de producto. A menudo es lo primero que los clientes tienen entre las manos.
Por eso debe ser no solo sostenible, sino también capaz de transmitir el valor y la naturalidad de nuestros productos. Materiales como el papel de hierba tienen un tacto y un olor distintivos y cuentan una historia desde el primer momento. Eso es exactamente lo que nos gusta.
Precisamente porque nuestros productos son muy artesanales y están ligados a la naturaleza, un packaging de plástico cualquiera nunca habría sido coherente. El envase debe mostrar lo que representa nuestra marca: naturalidad, calidad y un uso consciente de los recursos.
La colaboración con Packly
¿Cómo nació la decisión de trabajar con Packly para vuestro packaging? ¿Qué buscabais en un partner y qué aspectos de la plataforma marcaron la diferencia para vuestras necesidades productivas?
Para nuestros nuevos productos de la colmena buscábamos un partner flexible y rápido, con el que fuera posible realizar también tiradas pequeñas de forma sencilla. Cuando se desarrollan nuevos productos, no se pueden asumir cada vez costes elevados o largos procesos de coordinación.
De Packly nos llamó especialmente la atención la posibilidad de personalizar las dimensiones de los envases con mucha flexibilidad, sin costes adicionales ni recargos por troqueles dedicados. Esto hace que el desarrollo de nuevos productos sea mucho más sencillo y rápido.
Además, hay una amplia selección de tipos de cajas, que se pueden adaptar con precisión a cada producto. Para nosotras, como marca con una fuerte atención al diseño y a la experiencia de producto, también la posibilidad de visualizar el diseño en una vista previa 3D fue una enorme ventaja.
Además, todo el proceso de pedido es intuitivo y permite ahorrar tiempo en comparación con las imprentas tradicionales. Se eliminan muchos pasos de revisión y la producción puede realizarse en tiempos mucho más rápidos. En el día a día de una pequeña empresa, esto marca una gran diferencia.
Diseño e identidad visual
Vuestros diseños, desde “Prado del huerto” y “Sueño de abejas” hasta las colaboraciones artísticas, son un elemento de reconocimiento muy fuerte. ¿Cómo afrontasteis la adaptación de esta identidad visual al packaging realizado con Packly?
Nuestros diseños nacen siempre muy cerca de nuestro mundo. Muchos están inspirados en la naturaleza que rodea el lago de Constanza, en nuestra apicultura o en el deseo de hacer más bonitos los productos de uso cotidiano.
Para los envases era, por tanto, fundamental que transmitieran la misma sensación de naturalidad y calidad que los productos. Colores, materiales y gráfica debían ser coherentes y comunicar de inmediato la marca Little Bee Fresh.
Sobre todo en las colaboraciones con artistas o en las colecciones especiales, queríamos que los diseños fueran visibles también en el envase, para que el momento de la apertura fuera un placer y contara la historia del producto.
Packaging sostenible en el sector food-adjacent
Vuestros envoltorios de cera de abeja entran en contacto directo con los alimentos, por lo que también el packaging debe cumplir requisitos específicos. ¿Qué criterios de sostenibilidad y seguridad alimentaria adoptasteis en la elección de los materiales para vuestros envases?
Como nuestros productos se utilizan en contacto con los alimentos, prestamos mucha atención a los materiales empleados. Para nosotras era importante utilizar envases seguros y, al mismo tiempo, envases con el menor impacto ambiental posible.
Al mismo tiempo, los materiales deben ser lo suficientemente resistentes para proteger los productos y mantener su aspecto a lo largo del tiempo. Para nosotras también era especialmente importante evitar componentes de plástico superfluos y dar prioridad a soluciones a base de papel.
Siempre intentamos combinar de manera sensata sostenibilidad, protección del producto y un aspecto cuidado y de calidad.

Futuro y visión
Habéis declarado que queréis seguir manteniendo un enfoque pionero. Mirando a los próximos años, ¿cómo imagináis la evolución de vuestro packaging y qué papel tendrá en una estrategia de crecimiento fiel a vuestros valores fundacionales?
Creemos que en el futuro el packaging deberá ser aún más sostenible, más eficiente en el uso de los recursos y, al mismo tiempo, de alta calidad. Hoy los clientes prestan mucha más atención a cómo están envasados los productos, y nos parece absolutamente correcto.
Para nosotras, crecer no significa abandonar nuestros valores, sino colocar las soluciones sostenibles cada vez más arriba en nuestras prioridades. Por eso queremos seguir experimentando con nuevos materiales, nuevas ideas de packaging y nuevas posibilidades productivas más favorables para la conservación del medioambiente y de los recursos.
Nuestro objetivo sigue siendo el mismo de siempre: desarrollar productos bonitos, inteligentes y duraderos, que acerquen a las personas a la naturaleza.
Little Bee Fresh demuestra que sostenibilidad y calidad artesanal pueden convivir en cada aspecto de un producto, incluido el packaging. Para Packly, acompañar a marcas como esta en la elección y realización de su propio packaging significa contribuir concretamente a una cadena más responsable, proyecto tras proyecto.



